Extraordinario e inusual reloj francés, con escenas románticas de cortejo en miniatura, esmaltadas con pinceles incluso de un solo pelo. Año circa 1840, con sistema de cuerda a llave y con escape semicatalino.
Catalogación Referencia: MIARB Nº 1.602 JDBC.
DATACIÓN HISTÓRICA DE LA FECHA DEL RELOJ:
Siglo XIX,circa año 1840.
NOTICIAS COETÁNEAS A LA CONSTRUCCIÓN DEL RELOJ:
La reina Victoria contrae matrimonio con el príncipe Alberto en Londres.Napoleón Bonaparte regresa simbólicamente a Francia: sus restos son trasladados a París.
Termina la Primera Guerra Carlista con la derrota definitiva del carlismo.
El general Espartero se convierte en la gran figura política de España.
Abdica María Cristina de Borbón como regente de España.
Nueva Zelanda pasa a soberanía británica tras el Tratado de Waitangi.
PAÍS DE CONSTRUCCIÓN DEL RELOJ:
Francia.
DESCRIPCIÓN DEL RELOJ, FICHA TÉCNICA:
Extraordinario e inusual reloj francés con escenas de cortejo en miniatura esmaltadas con pinceles incluso de un solo pelo del año circa 1840 con sistema de cuerda a llave y escape semicatalino.

El amor pintado sobre el tiempo: extraordinario reloj francés con miniaturas esmaltadas, circa 1840.
Este excepcional reloj de bolsillo francés, realizado hacia 1840, representa una de las más delicadas expresiones del arte relojero romántico europeo. Su extraordinaria rareza no radica únicamente en la calidad de su movimiento o en la elegancia de su caja, sino, sobre todo, en la singular concepción artística de su esfera, una auténtica obra de orfebrería y pinturas en miniatura que ha convertido a este reloj en una pieza de referencia dentro del coleccionismo internacional. Su importancia queda avalada por haber ilustrado la portada de diversas revistas especializadas de subastas y figurar reproducido en varias publicaciones dedicadas a la historia de la relojería, reconocimiento reservado únicamente a ejemplares de especial interés histórico y artístico.
La esfera constituye el principal atractivo de la pieza. Ha sido realizada sobre una placa de latón dorado profusamente grabada a buril, cuya decoración vegetal de inspiración rococó se desarrolla mediante elegantes roleos y motivos florales que cubren prácticamente toda la superficie visible. Sobre esta base metálica se disponen dos pequeños medallones circulares de cobre convexo esmaltado, auténticas miniaturas pictóricas ejecutadas completamente a mano. Estas diminutas pinturas fueron realizadas mediante pinceles de extraordinaria finura —en ocasiones confeccionados con uno o muy pocos pelos—, técnica que permitía al esmaltador representar rostros, manos, pliegues de los vestidos y delicadas expresiones faciales con una precisión sorprendente pese a las reducidas dimensiones de cada escena.
Los dos esmaltes representan escenas independientes de cortejo amoroso, un tema muy apreciado en las artes decorativas francesas durante la primera mitad del siglo XIX. En una de ellas aparece una joven con velo azul recibiendo el afectuoso acercamiento de un caballero elegantemente vestido, mientras que en la otra una segunda pareja se abraza en una actitud de evidente intimidad sentimental. Lejos de constituir simples elementos ornamentales, estas miniaturas reflejan el refinamiento estético propio del Romanticismo, cuando la exaltación de los sentimientos, la vida privada y el amor adquirieron un protagonismo sin precedentes en las artes europeas.
La indicación horaria queda relegada a una pequeña esfera situada a las VI, realizada en esmalte blanco, con elegante numeración arábiga y finas agujas de estilo Breguet, cuya ligereza y equilibrio contrastan con la riqueza ornamental del conjunto. Esta original distribución concede todo el protagonismo visual a las miniaturas esmaltadas, transformando el reloj en una verdadera joya artística donde la función horaria convive con una elaborada composición decorativa.
El movimiento responde a la excelente tradición de la relojería francesa de mediados del siglo XIX. La maquinaria, cuidadosamente acabada, presenta puentes de perfil sinuoso decorados mediante grabados realizados a mano y un refinado galluzo calado y cincelado con motivos vegetales que constituye una pequeña obra maestra de la relojería ornamental. La armonía entre mecánica y decoración evidencia el elevado nivel alcanzado por los talleres franceses especializados en relojes de lujo durante este periodo.
Conviene señalar que este tipo de relojes exigía la colaboración de diversos artesanos altamente cualificados. Mientras el relojero construía y ajustaba el movimiento, grabadores, orfebres y esmaltadores intervenían sucesivamente en la fabricación de la esfera. La realización de las miniaturas suponía uno de los procesos más complejos, ya que cada color debía aplicarse por separado y fijarse mediante sucesivas cocciones en horno a elevada temperatura, evitando que los esmaltes ya cocidos se alterasen durante las fases posteriores. El más mínimo error obligaba a comenzar nuevamente el trabajo, circunstancia que explica el elevado coste de estas piezas y su escasa producción.
Por sus características artísticas, su excepcional estado de conservación, la calidad de sus esmaltes pintados sobre placas convexas de cobre, la elegancia de su esfera grabada sobre latón dorado y la finura de su movimiento, este reloj constituye uno de los ejemplos más singulares de la relojería artística francesa del periodo romántico. No se trata únicamente de un instrumento destinado a medir el paso del tiempo, sino de una auténtica obra de arte en miniatura donde convergen la pintura, la orfebrería, el grabado y la mecánica de precisión. Su presencia en publicaciones especializadas y en portadas de revistas internacionales de subastas confirma el extraordinario interés que despierta entre museos, historiadores y coleccionistas, consolidándose como una de las piezas más representativas del refinamiento alcanzado por la alta relojería francesa hacia 1840.
HISTORIA O ANTECEDENTES DE LA MARCA O MAESTRO RELOJERO QUE REALIZÓ ESTE RELOJ:
Durante los siglos XVIII y XIX, una parte significativa de la producción relojera europea salió de los talleres sin firma alguna o con marcas puramente comerciales. Lejos de indicar una fabricación de menor calidad, el anonimato constituye, en muchos casos, una consecuencia directa del propio sistema de producción de la época.
La relojería funcionaba mediante una compleja red de especialistas independientes. Un maestro fabricaba las platinas, otro el escape, otro las ruedas, otro el muelle real, mientras grabadores, esmaltadores, cajistas y ajustadores completaban la pieza antes de su comercialización. Era frecuente que el reloj terminado fuese adquirido por un comerciante, un detallista o una casa relojera de mayor prestigio, que finalmente estampaba su propia firma en la esfera o en el movimiento. En consecuencia, numerosos relojes de extraordinaria calidad nunca llegaron a mostrar el nombre de quienes realmente los construyeron.
En otros casos, especialmente en Francia y Suiza, pequeños talleres familiares producían relojes completos por encargo para grandes establecimientos comerciales, que actuaban como distribuidores nacionales e internacionales. La marca visible pertenecía al vendedor, mientras el verdadero fabricante permanecía en el anonimato. Este sistema permitió a numerosos artesanos concentrarse exclusivamente en la excelencia técnica sin necesidad de mantener una estructura comercial propia.
Tampoco puede descartarse que algunos maestros independientes comercializaran directamente parte de su producción sin incorporar una firma permanente. Las razones pudieron ser diversas: la fabricación para distintos clientes, la ausencia de una marca registrada, los cambios de propietario durante el proceso de venta o, simplemente, una tradición artesanal en la que la reputación del taller era conocida en su entorno inmediato y no dependía necesariamente de la inscripción del nombre sobre el reloj.
Por ello, la ausencia de firma no debe interpretarse como un indicio de menor categoría. Muy al contrario, numerosos relojes catalinos y semicatalinos anónimos presentan movimientos de extraordinaria calidad, acabados realizados completamente a mano, escapes cuidadosamente ajustados y decoraciones comparables a las de las grandes manufacturas de su tiempo. En muchos casos, únicamente el análisis de la arquitectura del movimiento, la tipología de los puentes, el estilo del grabado, la construcción del escape y otros rasgos técnicos permite aproximarse al taller o al área geográfica donde fueron construidos.
Paradójicamente, algunas de las piezas más bellas conservadas en la actualidad pertenecen precisamente a esta gran relojería anónima, un conjunto de obras cuyo verdadero autor permanece desconocido, pero cuya calidad técnica y artística continúa hablando, casi dos siglos después, del extraordinario nivel alcanzado por aquellos maestros artesanos que hicieron de la precisión mecánica una auténtica forma de arte.
FOTOGRAFÍAS O IMÁGENES HISTÓRICAS DE LA ÉPOCA EN LA QUE SE UTILIZABA ESTE RELOJ:


CALIBRE DEL RELOJ:
El calibre de este reloj es redondo con pletina completa y galluzo a la vista.
Los relojes de bolsillo abarcan una amplia gama de calibres, desde los más antiguos como el catalino el semicatalino a los básicos como el calibre Roskopf, hasta los más avanzados como el calibre tourbillon. Cada uno de estos calibres refleja diferentes enfoques para la medición del tiempo, adaptados a las necesidades tecnológicas, económicas y sociales de su época.
En relojería, el término calibre hace referencia al diseño o tipo de movimiento interno de un reloj, incluidas las dimensiones, disposición y componentes del mecanismo. En el caso de los relojes de bolsillo, hubo una amplia variedad de calibres desarrollados a lo largo de los siglos XIX y principios del XX, adaptados a distintas necesidades y estilos.
TIPO DE ESCAPE DEL RELOJ:
El escape de este reloj es semicatalino.
En la relojería mecánica, el escape es el órgano encargado de regular la transmisión de energía desde el tren de rodaje hacia el volante y la espiral. Su misión es doble: por un lado, mantener la oscilación del órgano regulador mediante impulsos periódicos, y por otro, dividir de forma precisa el tiempo en fracciones iguales, que serán indicadas por las agujas. En los relojes de bolsillo, desde el siglo XVI hasta comienzos del XX, se desarrolló una gran variedad de escapes, cada uno con características propias que marcaron la evolución técnica hacia la relojería moderna.
El escape catalino (verge fusee escapement).
Es el más antiguo de todos los empleados en relojería portátil. Introducido en el siglo XVI, consta de un eje vertical denominado Verge fusee con dos paletas que engranan directamente con la rueda de escape en forma de corona, llamada catalina. Su principal ventaja es la simplicidad, pero adolece de ser muy ineficiente, con gran fricción, alto desgaste y una amplitud reducida del volante. Siempre se combina con la cuerda-fusée o cadenita necesaria para compensar la irregularidad del muelle real. Su sonido fuerte y característico delata este tipo de mecanismo.
El escape semicatalino.
Llamado así porque conserva la estética de los relojes catalinos pero con un mecanismo completamente distinto, aparece en el siglo XIX como transición hacia la relojería moderna. En lugar del primitivo sistema de Verge Fusee, emplea un escape de áncora, mucho más preciso y duradero. A menudo se confunden con los catalinos, pero se distinguen porque su escape no es vertical y porque suelen carecer de fusée, trabajando directamente con el barrilete. En la práctica, el semicatalino marca el paso del reloj antiguo al moderno, al unir una caja de estilo tradicional con una mecánica evolucionada.
El escape Duplex.
este escape constituye uno de los desarrollos más interesantes en la historia de la relojería de bolsillo del siglo XVIII y XIX, al representar un punto de transición entre los escapes de rueda de corona y los más evolucionados de áncora. Su nombre proviene del diseño de su rueda de escape, que posee dos series de dientes dispuestas en niveles distintos, una superior y otra inferior, responsables respectivamente del impulso y del bloqueo. En esencia, el Duplex es un escape directo, pues transmite la energía del tren de engranajes al volante sin intermediarios como paletas o áncora. Su funcionamiento puede describirse del modo siguiente: la rueda de escape gira impulsada por el muelle real, y en su eje se encuentra un pasador o piedra de impulso montado en el eje del volante. Cuando este oscila, dicho pasador se acopla momentáneamente con uno de los dientes largos de la rueda de escape, recibiendo de él el impulso que mantiene su oscilación. Una vez transmitida la energía, un diente corto de la misma rueda entra en contacto con la superficie de bloqueo o disco del eje, deteniendo el movimiento hasta el siguiente paso del volante. Este juego alterno de impulso y bloqueo, logrado mediante dos coronas de dientes, confiere al sistema una regularidad notable siempre que las proporciones sean exactas. El escape Duplex ofrece un rendimiento muy eficiente en términos de fricción, ya que reduce el número de puntos de contacto y elimina las pérdidas que generan las paletas del áncora. Sin embargo, su principal debilidad reside en su extrema sensibilidad: una leve variación en la altura de los dientes, en la posición del pasador o en la geometría del disco de bloqueo puede alterar su marcha o incluso detener el reloj. Por esta razón, aunque alcanzó un grado de precisión muy respetable en su tiempo y fue empleado por diversos relojeros europeos, su ajuste requería una pericia considerable y su mantenimiento resultaba complejo. Además, al no permitir cuerda en ambos sentidos ni incorporar sistemas antichoque, el Duplex era poco adecuado para relojes de uso cotidiano. Con el avance del siglo XIX y la consolidación del escape de áncora suizo, más robusto y fácil de regular, el Duplex cayó en desuso, permaneciendo hoy como una pieza de interés histórico y técnico. Su diseño, elegante en su simplicidad, resume el espíritu de una época en que la relojería buscaba conjugar precisión científica y refinamiento mecánico.
El escape de cilindro.
Introducido por Thomas Tompion y perfeccionado por George Graham a principios del siglo XVIII, fue uno de los más difundidos en relojes de bolsillo de los siglos XVIII y XIX. Su principio se basa en un cilindro hueco en cuyo interior engrana la rueda de escape. El impulso se transmite con menor fricción que en el catalino, y permite relojes más planos y precisos, aunque el desgaste de las superficies de contacto limitaba su durabilidad.
El escape de espiga o de clavijas (pin lever escapement).
Popularizado en relojería económica del siglo XIX, consiste en una rueda de escape que impulsa pequeñas clavijas en lugar de paletas de rubí. Se trataba de una solución barata, de fabricación sencilla, pero menos precisa y duradera que los escapes de áncora.
El escape de detente o de cronómetro (detent escapement).
Empleado principalmente en cronómetros marinos y en algunos relojes de bolsillo de alta precisión. Se caracteriza por su transmisión directa del impulso al volante, con una sola dirección de acción. Su ventaja es la altísima precisión y la ausencia de fricciones innecesarias; su desventaja, la fragilidad, pues un golpe o sacudida puede detener la marcha.
El escape a Roskopf.
El escape Roskopf es un sistema de escape simplificado utilizado en relojes de bolsillo económicos desde finales del siglo XIX, concebido por Georges Frédéric Roskopf con el objetivo de fabricar relojes accesibles para el gran público.
Se trata de una variante del escape de áncora en la que las tradicionales paletas de rubí se sustituyen por dos pasadores metálicos, reduciendo drásticamente los costes de producción. El mecanismo permite que la rueda de escape avance de forma regulada mientras transmite impulso al volante, pero con menor precisión y mayor fricción que los escapes de mayor calidad.
Su principal virtud es la simplicidad, robustez y bajo coste, lo que permitió la producción masiva de relojes conocidos como “relojes del obrero”. Como contrapartida, presenta menor exactitud y mayor desgaste.
En síntesis, el escape Roskopf es una solución técnica clave en la democratización de la relojería, sacrificando refinamiento mecánico en favor de accesibilidad y producción industrial.
El escape de áncora inglés y el áncora suizo.
El escape de áncora, inventado en Inglaterra a finales del siglo XVII, introdujo la idea de una palanca intermedia (la áncora) que transmite el impulso desde la rueda de escape al volante. El escape de áncora suizo, perfeccionado en el siglo XIX, se convirtió en el estándar de la relojería moderna. Su principal virtud es la combinación de fiabilidad, eficiencia y facilidad de ajuste.
Otros escapes menos comunes.
En el campo experimental o de alta relojería aparecieron también el escape duplex (de doble impulso, desarrollado en el siglo XVIII), el escape de rueda de encuentro (muy temprano, precursor del catalino), o el escape de palanca con clavijas. Estos sistemas tuvieron difusión limitada pero forman parte de la historia técnica de los relojes de bolsillo.
TIPO DE VOLANTE DEL RELOJ:
El volante de este reloj es anular protegido por un galluzo trabajado por especialista orfebre.
Dentro de la maquinaria de un reloj mecánico, el órgano regulador tiene por objeto transformar la energía suministrada por el tren de rodaje en oscilaciones periódicas que gobiernan el avance de las agujas. En este contexto, el volante constituye el elemento oscilador por excelencia. El volante anular, definido por su geometría de aro cerrado, se caracteriza por un reparto homogéneo de la masa en torno al eje de oscilación, lo que genera un elevado momento de inercia. Esta propiedad asegura una mayor estabilidad isócrona frente a perturbaciones menores, aunque a costa de requerir mayor aporte energético desde el escape.
El volante anular macizo fue empleado ya en los relojes portátiles del siglo XVII y se consolidó como estándar en la relojería de bolsillo de los siglos XVIII y XIX. Su principal limitación técnica radicaba en la sensibilidad térmica: la dilatación del metal alteraba el diámetro efectivo y, por ende, la frecuencia. Para corregir esta deficiencia, Abraham-Louis Breguet introdujo a finales del siglo XVIII el volante bimetálico cortado, cuyo aro, formado por láminas de acero y latón, incorporaba ranuras de dilatación que permitían una compensación dinámica frente a la variación de temperatura. Este avance fue clave en el desarrollo de los cronómetros marinos y estableció un estándar técnico que se mantuvo hasta el siglo XX.
En paralelo, la búsqueda de precisión condujo a la implementación de volantes con tornillos de regulación. Estos incorporaban en la periferia pequeños tornillos de latón, oro o platino que permitían variar el momento de inercia y equilibrar dinámicamente el oscilador. Charles Édouard Guillaume, premio Nobel de Física en 1920, desarrolló una aleación de hierro y níquel conocida como Invar que revolucionó la relojería al ofrecer una elasticidad prácticamente invariable frente a la temperatura. Con la introducción de estas aleaciones, la necesidad del volante cortado desapareció, dando paso a volantes anulares macizos con comportamiento térmico estable.
En la relojería contemporánea, firmas como Rolex,Patek Philippe, Audemars Piguet, Vacheron Constantin, A. Lange & Söhne, Jaeger-LeCoultre, Breguet, F.P. Journe, Cartier entre otras perfeccionaron el concepto del volante anular mediante sistemas de inercia variable. Rolex patentó su volante Microstella (patente suiza CH 356.934, de 1961), con microtornillos interiores que permiten ajustar la inercia sin alterar la masa global. Patek Philippe, por su parte, desarrolló el sistema Gyromax en 1951, en el que pequeñas masas pivotantes dispuestas radialmente permiten una regulación extremadamente precisa y aerodinámicamente más eficiente. Estos sistemas eliminaron la necesidad de raquetas de ajuste y se consolidaron como referentes en la alta relojería suiza.
La evolución reciente ha incorporado nuevos materiales y arquitecturas. El empleo de silicio monocristalino, introducido en relojería a principios del siglo XXI (Ulysse Nardin, 2001; Patek Philippe, 2005), ha permitido diseñar volantes ultraligeros, antimagnéticos y con coeficientes de dilatación prácticamente nulos. Asimismo, algunos fabricantes han explorado volantes esqueletados o con geometrías complejas optimizadas mediante simulaciones computacionales para minimizar la resistencia aerodinámica y mejorar la eficiencia energética.
En conclusión, el volante anular representa no sólo la pieza central del órgano regulador, sino también un testimonio histórico de la constante búsqueda de la isocronía. Desde el volante macizo del siglo XVII hasta los actuales volantes de silicio con inercia variable, su evolución refleja un diálogo entre tradición artesanal, innovación metalúrgica y desarrollo científico que ha definido el progreso de la relojería de precisión.
HISTORIA DE LA RELOJERÍA DE BOLSILLO EN EL MUNDO:
La historia de la relojería de bolsillo constituye un relato fascinante de innovación, arte y técnica, que se desarrolla a lo largo de varios siglos y atraviesa distintos países y tradiciones culturales. Sus orígenes se sitúan en la Europa del siglo XVI, cuando los primeros relojes portátiles comenzaron a aparecer en Alemania e Italia. En Nuremberg, Peter Henlein desarrolló en torno a 1510 los primeros relojes de bolsillo, conocidos como Nürnberger Eier por su forma ovoide, combinando muelles de cuerda con engranajes rudimentarios. Paralelamente, en Italia se produjeron piezas de carácter artesanal, a menudo como objetos de lujo para la nobleza, donde la decoración superaba la precisión mecánica, utilizando cajas de oro y esmaltes pintados.
Durante el siglo XVII, Francia e Inglaterra se consolidaron como centros fundamentales de la relojería de bolsillo. En Francia, los talleres parisinos desarrollaron complicaciones como repeticiones de cuartos y calendarios, mientras que la escuela inglesa, representada por relojeros como Thomas Tompion y George Graham, perfeccionó los escapes de reloj y los sistemas de compensación de temperatura, con avances decisivos en la precisión cronométrica. La implantación del escape de áncora inglés en 1675 permitió la fabricación de relojes de bolsillo más fiables y duraderos, estableciendo un estándar de excelencia que influiría en toda Europa.
Suiza se convirtió en el siglo XVIII en el epicentro de la relojería de lujo y precisión. Ciudades como Ginebra, La Chaux-de-Fonds y Le Locle consolidaron talleres que combinaban técnicas francesas, inglesas y propias. Se destacaron por la miniaturización, los acabados de alta calidad, la introducción de escapes innovadores como el Duplex y el cilindro, y la producción de complicaciones complejas, incluyendo cronógrafos, repetición de minutos y calendarios perpetuos. La relojería suiza se orientó tanto al mercado europeo como al americano, donde la demanda de relojes portátiles precisos creció durante la expansión industrial.
En Alemania, Sajonia, especialmente la región de Glashütte, desarrolló un estilo propio a partir del siglo XIX, con énfasis en la precisión técnica y la excelencia mecánica. Relojeros como A. Lange & Söhne crearon calibres con acabados de alta calidad, platinas decoradas y sistemas de regulación innovadores, que rivalizaban con los mejores relojes suizos, aportando además un carácter distintivo a la relojería alemana.
En Inglaterra, el siglo XVIII y XIX fue la época dorada de la relojería de precisión con los relojes de bolsillo de alta precisión destinados a la navegación y la cronometría. John Harrison desarrolló los famosos cronómetros marinos que resolvieron el problema de la longitud, mientras que otros fabricantes perfeccionaban escapes y ruedas de volante con balances de compensación térmica, consolidando a Inglaterra como referente en relojería científica y de precisión.
Italia, aunque menos influyente en la producción industrial, mantuvo una tradición artesanal de relojería de lujo, con relojes de bolsillo decorativos y complicados, destinados a la aristocracia y al coleccionismo, combinando esmaltes, piedras preciosas y grabados finos.
En Estados Unidos, la relojería de bolsillo se industrializó en el siglo XIX, con empresas como Waltham Watch Company y Elgin National Watch Company, que desarrollaron producción en serie de relojes precisos y asequibles. El modelo estadounidense se caracterizó por la estandarización de piezas y la robustez, lo que permitió la expansión del reloj de bolsillo entre la clase media y los ferrocarriles, donde la precisión era esencial para la seguridad.
Rusia también tuvo un papel destacado, especialmente durante el siglo XIX y principios del XX, con talleres como los de Peterhof y las manufacturas de San Petersburgo, que produjeron relojes de lujo e incorporaron influencias suizas en escapes y decoración, abasteciendo a la nobleza imperial y al mercado europeo.
Japón y China, aunque inicialmente adoptaron la relojería europea a través del comercio, comenzaron a producir relojes de bolsillo de manera local desde finales del siglo XIX y principios del XX. En Japón, compañías como Seikosha iniciaron la manufactura de relojes inspirados en modelos suizos y americanos, adaptando tecnologías importadas y formando las bases de la relojería moderna japonesa.
A lo largo de los siglos XVIII y XIX, la relojería de bolsillo se consolidó como un fenómeno global, en el que Alemania, Suiza, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Italia y Rusia desempeñaron papeles decisivos, mientras que Japón y China adoptaron progresivamente estas técnicas para su industria emergente. Cada país aportó innovaciones únicas: escapes, compensaciones, complicaciones y acabados decorativos, que reflejan tanto las exigencias funcionales como la sensibilidad estética de sus respectivas culturas. La relojería de bolsillo, en definitiva, no solo fue un instrumento de medida del tiempo, sino un objeto artístico y tecnológico que permitió el desarrollo de estándares de precisión y manufactura que sentaron las bases de la relojería contemporánea en todo el mundo.
BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA PARA LA DESCRIPCIÓN DE ESTE RELOJ:
Abella Ramón. «La relojería suiza» La relojería suiza. Ministerio del estado, Madrid, 1912.
Acudiré, Alain. «La Grande Horloge» La Grande Horloge. Les editions de l’amateur, París, 2000.
Amades, Joan. «Els rellotges de sol: art popular» Els rellotges de sol: art popular. La Neotípia, Barcelona, 1938.
Bailey, Chris H. «Two hundred years of American Clocks and watches» Two hundred years of American Clocks and watches. Prentice Hall, New York, 1975.
Balfour, Michael. «Relojes clásicos» Relojes clásicos. Ed. Libsa S.A., Madrid, 1991.
Ballesteros Sotomayor, Fernando. «Tratado práctico de restauración de esferas de relojes» Tratado práctico de restauración de esferas de relojes. Gráf. de Gavidia, Sevilla, 1954.
Barquero, José Daniel. «Enciclopedia del reloj de bolsillo» Enciclopedia del reloj de bolsillo. Amat Editorial, Barcelona.
Barquero, José Daniel. «Diccionario Enciclopédico profesional de alta relojería» Diccionario Enciclopédico profesional de alta relojería. Furtwangen editores, 2010.
Barquero, José Daniel. «Relojes Bahne Nonniksen» Relojes Bahne Nonniksen. Furtwangen Editores, 2011.
Barquero, José Daniel. «Diccionario de Relojes» Diccionario de Relojes. Furtwangen Editores, 2008.
Bassermann, Jordan; Ernest Von y Bertele, Hans Von. «Montres, horloges et pendules. Trad. Francesa de Uhren, 4ed» Montres, horloges et pendules. Presses Universitaries de France, Braunscheweig, 1964.
Belda González, Pedro-Germán. «Relojes especiales: teoría y reparación» Relojes especiales: teoría y reparación. Xandró, Madrid, 1995. 2ª edición.
Belekda, Silvio. «L’orologio e la moda» L’orologio e la moda. Mazzotta, Milano – Italia, 1994.
Benito Ruano, Eloy. «Relojes y relojeros del Ayuntamiento de Madrid en el siglo XVIII» Relojes y relojeros del Ayuntamiento de Madrid en el siglo XVIII. Ruycar, imp., Madrid, 1970.
Brusa, G. «L’arte dell Orologería in Europa» L’arte dell Orologería in Europa. Bramante, 1978.
Bruton, Enric. «Clocks & watches» Clocks & watches. The hamlyn publishing group, Verona, Italia, 1968.
Bruton, Eric. «Antique Cloks and Cloks Collecting» Antique Cloks and Cloks Collecting. Londres, 1974.
Bruton, Eric. «The history of clocks and watches» The history of clocks and watches. Little, Brown, London, 2000.
Cardinal, Catherine; Piguet, Jean Michel. «Musée International d’horlogerie: La Chaux de fonds-Suisse du cadran solaire à l’horloge atomique: catalogue of selected pieces» Musée International d’horlogerie. s.e., París, 2002.
Colón de Carvajal, J. Ramón. «Catálogo de relojes del Patrimonio Nacional» Catálogo de relojes del Patrimonio Nacional. Patrimonio Nacional, Madrid, 1987.
Cutmore, M. «Watches 1850-1980» Watches 1850-1980. s.e., Reino Unido, 2002.
Downing, Alan. «Voyage to the end of time» Voyage to the end of time. Editions Chellenge para Patek Philipp, Suiza-Geneva, 1989.
Echeverría, José Miguel. «Coleccionismo de relojes de bolsillo» Coleccionismo de relojes de bolsillo. Everest, Madrid, 1982.
El astrolabio. «Instrumentos astronómicos hispano árabes» Instrumentos astronómicos hispano árabes. Editado por Roca Radiadores S.A., Barcelona, 1994.
El Marqués de Cerralbo. «Madrid» Madrid. Museo Cerralbo. Ministerio de Educación y Cultura de España, 1996.
Elsevier’s dictionary of jewellery and watchmaking. «In five languages English, French, German, Italian and Spanish» Elsevier’s dictionary of jewellery and watchmaking. Elsevier, Amsterdam, 1984.
Europa Star España. «Europa Star España» Europa Star España. Linestar, Barcelona, 1993.
Exposition de la fabulause collection priveé de Patek Philippe 1839-1989. «Musée de l’horlogerie et de l’emaillerie Genève» Musée de l’horlogerie et de l’emaillerie Genève. Geneve, 1989.
G. Randall, Anthony; Goord, Richard. «Catalogue of watches in the British Museum VI» Catalogue of watches in the British Museum VI. British Museum Publications, London, 1990.
García-Diego, José A. «Los relojes y Autómatas de Juanelo Turriano» Los relojes y Autómatas de Juanelo Turriano. Albatros, Madrid, 1982.
García-Diego, José A. «Los Relojes y autómatas de Juanelo Turriano. Tempus fugit. Monografías españolas de relojería; 6» Los Relojes y autómatas de Juanelo Turriano. Albatros Ediciones, Madrid, 1982.
Gisbert L. Brunner y Christian Pfeiffer-Belli. «Wristwatches. Armbanduhren: Montres-bracelets» Wristwatches. Armbanduhren: Montres-bracelets. Köneman, 1999.
Kjellberg, Pierre. «Encyclopédie de la pendule française» Encyclopédie de la pendule française. Les editions de l’amateur, París, 1997.
Lassaussois, Jean. «El Mundo de los relojes; [traducción de Miguel Giménez Saurina]» El Mundo de los relojes. Ultramar, Barcelona, DL 1998.
Lippincott, Kristen. «El tiempo a través del tiempo» El tiempo a través del tiempo. Grijalbo, Barcelona, 2000.
Locke, John. «Your pocket watch: the owners guide to mechanical pocket watches» Your pocket watch: the owners guide to mechanical pocket watches. Brabourne Books, Hythe, 2003.
Loones, Brian. «Brass Dial clocks» Brass Dial clocks. Antique Collectors Club, Reino Unido – Suffolk, 1998.
Maigne, M. «Nouveau manuel complet de dorure et argenture sur métaux au Feu, au Trempé…» Nouveau manuel complet de dorure et argenture sur métaux. Librairie encyclopédique de Roret, París, 1880.
Manual de relojería electrónica y de cuarzo. «Bajo la dirección de H. Lecoultre y A. Jiménez» Manual de relojería electrónica y de cuarzo. Cedel, Viladrau, 1978.
Marechal, Pedro. «Arte de conservar y arreglar los relojes de muestra, para las personas que no tienen conocimiento alguno de la relojería…» Arte de conservar y arreglar los relojes de muestra. Juan Francisco Piferrer, Barcelona.
Matas, Josep. «Apuntes sobre la técnica relojera» Apuntes sobre la técnica relojera.
Mayand, Jean-Luc. «Besançon horloger 1793-1914» Besançon horloger 1793-1914. Musée du temps editeur, Besançon, 1994.
Meis, Reinhard. «Les montres de poche: de la montre-penditif au tourbillon» Les montres de poche: de la montre-penditif au tourbillon. Office du Livre, Fribourg, 1980.
Memorie de Sabliers. «Collections: mode d’emploi» Collections: mode d’emploi. Les editions de l’amateur, París, 1997.
Miller’s. «Clocks & barometers buyer’s guide» Clocks & barometers buyer’s guide. Miller’s, Tenterden, 2001.
Monreal y Tejada, Luis. «Relojes antiguos: 1500-1850» Relojes antiguos: 1500-1850. Colección F. Pérez de Olaguer-Feliu, Barcelona, 1955.
Montañés Fontenla, Luis. «El escape y el péndulo: literatura relojera» El escape y el péndulo: literatura relojera. Antiqvaria, Madrid, D.L. 1991.
Montañés Fontenla, Luis. «La máquina de las horas: Introducción al conocimiento del reloj» La máquina de las horas: Introducción al conocimiento del reloj. Isla, Madrid, 1975.
Montañés Fontenla, Luis. «Relojes de los museos madrileños» Relojes de los museos madrileños. I Cuadernos de Relojería, Madrid, octubre 1954.
Montañés Fontenla, Luis. «Relojes de un Palacio» Relojes de un Palacio. Museo Cerralbo. Ministerio de Educación y Cultura de España, Madrid, 1997.
Montañés Fontenla, Luis. «Relojes españoles» Relojes españoles. Prensa española, Madrid, 1968.
Montañés Fontenla, Luis. «Relojes» Relojes. Antiqvaria, S.A. Ediciones, Madrid, 1997.
Montañés Fontenla, Luis. «Relojes: Diccionarios Antiquaria» Relojes: Diccionarios Antiquaria. s.e., Madrid, 1986.
Morató i Via, Salvador. «Els rellotges de sol del Penedès» Els rellotges de sol del Penedès. Museo de Vilafranca, Vilafranca del Penedès, 1993.
Moreno, Roberto. «Vida y obra de José Rodríguez de Losada» Vida y obra de José Rodríguez de Losada. Fundación Juanelo Turriano, Madrid, 1995.
Negrehi, Giampiero; De Vecchi, Paolo. «Patek Philippe» Patek Philippe. Könemann, s.e., 1999.
P. De Vecchi e G. Gregato. «Orologi da Polso: storia, costume, collezionismo» Orologi da Polso: storia, costume, collezionismo. Editorial Giorgio Mondadori, Milan, 1996.
Palau i Claveras, Miquel. «Rellotges de sol: història i l’art de construïr-los sense matemàtiques» Rellotges de sol. Millà, Barcelona, 1970.
Patek Philippe Museum Films. «D.V.D. + vídeo» Patek Philippe Museum Films. s.e., Suiza, 2004.
Producción y comercio de la joyería y relojería en España y Europa. «Producción y comercio de la joyería y relojería en España y Europa» Producción y comercio de la joyería y relojería en España y Europa. Fira de Barcelona, Barcelona, 1992.
Rawlings, Arthur L. «The Science of clocks and watches» The Science of clocks and watches. British Horological Institute, Upton, 1993.
Resención del Kitab al-Anwa’ de ibn Asim. «El Kitab al-Anwa’ de ibn Asim por Miquel Forcada» El Kitab al-Anwa’ de ibn Asim.
Roberts, Derek. «British Longcase clocks» British Longcase clocks. Schiffer, EE.UU., 1990.
Segura, Carme; Farré, Eduard. «Gràcia, a l’ombra del seus rellotges: testimonies d’una història» Gràcia, a l’ombra del seus rellotges. s.e., Barcelona, 1999.
Segura, Carme; Farré, Eduard. «Gràcia, a l’ombra dels seus rellotges» Gràcia, a l’ombra dels seus rellotges. Ed. Taller d’Història de Gràcia, Barcelona, 1999.
Segura, Carme; Farré, Eduard; Camps, Esteve. «Les places de Gràcia, Homenatge a Josep Buch» Les places de Gràcia, Homenatge a Josep Buch. Ed. Taller d’Història de Gràcia, Barcelona, 2001.
Shenton, Alan. «Pocket watches: 19th & 20th century» Pocket watches: 19th & 20th century. s.e., Reino Unido, 1996.
Shenton, Alan; Shenton, Rita. «Collectable clocks» Collectable clocks. Antique Collectors’ Club, London, 1998.
Shugart, Cooksey; Engle, Tom; Gilbert, Richard E. «Complete price guide to watches» Complete price guide to watches.
Simoni, Antonio. «Orologi dal ’500 al ‘800» Orologi dal ’500 al ‘800. Antonio Vallardi, Milán, 1965, 1972.
Smith, Alan. «The Guinness book of clocks» The Guinness book of clocks. Guinness Superlatives, London, 1984.
Stern, Philippe. «Patek Philippe. Star calibre 2000» Patek Philippe. Star calibre 2000. Scriptor, Geneve-Suiza, 2004.
Symonds, R.W. «A book of English clocks» A book of English clocks. Penguin books, London, 1950.
Tardy. «La pendule française dans le monde» La pendule française dans le monde. París, 1981-1984. 5 vols. 5a edición.
Temps i rellotges. «Tiempo y relojes» Temps i rellotges. Fundació Caixa de Pensions / Casa de las Ciencias, Barcelona / La Coruña, 1985, 1986, 1987.
Ullyett, Kenneth. «British clocks and clockmakers» British clocks and clockmakers. Collins, London, 1947.
Ullyett, Kenneth. «In Quest of clocks» In Quest of clocks. Rockliff, London, 1951.
Uresova, Libuse. «El arte de la relojería» El arte de la relojería. Libsa, Madrid, 1990.
Viñola y Lardies, Vicente. «Tratado de la Relojería alegórica» Tratado de la Relojería alegórica. Establecimiento tipográfico de R. Pujol, Barcelona, 1901.
Publicaciones Periódicas, Enciclopedias y Artículos de Revista
«A medieval Catalan clepsydra and carillon» Antiquarian Horology, n. 4, vol. 18, Winter 1989, p. 371-380.
«Abraham-Louis Breguet (1747-1823)» Arte y Hora, n. 118H1, Mar-Abr 1996, p. 4-10.
«Adiciones a la colección El Fascinante Mundo de los Relojes. Enciclopedia del Reloj de Pulsera» El Fascinante Mundo de los Relojes, Ed. Planeta-De Agostini (6 vols.), Barcelona, 1998.
«Alberto Billeter, un relojero suizo en Barcelona» Arte y Hora, n. 121H4 (1ª parte, Nov-Dic 1996) p. 12-18; n. 122H5 (2ª parte, Ene-Feb 1997) p. 6-11.
«Antigüedades & coleccionismo» Antigüedades & coleccionismo. Guía de prensa, Barcelona.
«Barnajoya salón de la joyería, relojería, y platería» Barnajoya. Feria internacional de muestras, Barcelona.
«Breve repaso a la evolución del reloj eléctrico» Arte y Hora, n. 145H27, Set-Oct 2001, p. 16-23.
«Calendarios mecánicos, precursores del reloj» Arte y Hora, n. 135-H/18, Sep-Oct 1999, p. 10-19.
«Cronometraje deportivo» Dynamic Cronos Magazine, n. 17, Jul-Ago 1992, p. 28-31.
«Cronometría de marina. Hora y posición» Arte y Hora, n. 146H28, Nov-Dic 2001, p. 14-19.
Curt, Laura. «Cronos Magazine» Cronos Magazine. Curt, Barcelona, 2000.
«Cronos: revista de rellotgeria» Cronos: revista de rellotgeria. Federació de rellotgers de Catalunya, Barcelona.
«Cuadrantes solares hispano-árabes» Arte y Hora, n. 131H14, Nov-Dic 1998, p. 20-27.
Diderot & d’Alembert. «L’encyclopédie: Horlogerie» L’encyclopédie: Horlogerie. Bibliotheque de l’image, París, 2002.
«El astrolabio, ilustre antepasado del reloj» Arte y Hora, n. 125H8 (1ª parte, Set-Oct 1997) p. 16-24; n. 126H9 (2ª parte, Nov-Dic 1997) p. 8-14.
«El astrolabio» Astronomía. El universo en tus manos, Fascículo n. 34, 1992, p. 149-150. Ed. Orbis, Barcelona.
«El astrolabio» Investigación y Ciencia, n. 191, Ago 1992, p. 50-51.
North, J.D. (traducción). «El astrolabio» TEMAS 4 Investigación y Ciencia, Máquinas de cómputo, 1996, p. 6-17.
«El Fascinante mundo de los relojes: enciclopedia del reloj de pulsera» El Fascinante mundo de los relojes. Planeta DeAgostini, [Barcelona], DL 1998.
Forcada, Miquel (recensión). «El Kitab al-Anwa’ de ibn Asim» Investigación y Ciencia, n. 220, Ene 1995, p. 93-94.
«El libro de los relojes de Alfonso X» Arte y Hora, n. 124H7, May-Jun 1997, p. 4-10.
«El museo “L’Homme et le Temps”» Arte y Hora, n. 117, Ene-Feb 1996, p. 3-11.
«El nocturlabio, un reloj de estrellas» Arte y Hora, n. 136H19, Nov-Dic 1999, p. 34-41.
«El nom de la rosa y les hores canòniques» La Busca de Paper, n. 6, primavera 1990, p.2-3.
«El reloj astronómico que dió la hora de Barcelona aún es juez del tiempo» La Vanguardia, 10/4/1988.
«El reloj de la catedral de Barcelona» Dynamic Cronos Magazine, n. 9, Mar-Abr 1991, p. 62.
«El reloj de sol analemático» Astrum, 69, juliol 1986, p. 5-9.
«El Reloj de Sol. De la astronomía la filosofía» Pàmies Collectors, n. 5, Des. 2003, p. 38-40.
«El reloj mecánico desde 1300 a 1650» Arte y Hora, n. 139H22, May-Jun 2000, p. 4-11.
«El reloj mecánico desde 1650 a 1950» Arte y Hora, n. 140H23, Set-Oct 2000, p. 14-20.
«El reloj y los elementos» Oro y Hora, n. 261, Feb 1982, p. 26-28.
«El rellotge de sol del manuscrit 225 de Ripoll» La Busca de Paper, n. 2, 1989, p. 2-3. Trad.: A sundial in the manuscript 225 from Ripoll. Bulletin of the British Sundial Society, 91.2, Jul 1991, p. 35-37.
«El rey de los relojes. Big Ben» Oro y Hora, n. 267, Set 1982, p. 53-54.
«Els antics rellotgers de Gironella» El Vilatà, n. 82, Ago-Set 1990 15, p. 59-61.
«Els Ratera, rellotgers d’Igualada al segle XVIII» Aiona Revista-La Veu de l’Anoia, Igualada, 23/8/1996, p. 3-7.
«Els Rosals, rellotgers de Manresa al segle XVIII» Quadern del Museu de Manresa / Dovella, n. 16 / n. 73, Estiu / tardor 2001, p. 2-4.
«Especulaciones astronómicas al entorno de las Taulas de Menorca» Arte y Hora, n. 132H15, Ene-Feb 1999, p. 8-17.
«Gold & Time: Periódico profesional de la nueva joyería-relojería» Gold & Time. Grupo Nexo, Madrid, 2000.
«Joyería, relojería y bisutería: análisis de coyuntura» Joyería, relojería y bisutería. Fira de Barcelona, Barcelona, 1990.
«La antigua relojeria japonesa de origen occidental (1551-1873)» Arte y Hora, n. 141H23, Nov-Dic 2000, p. 14-23.
«La clepsidra de las Gacelas del manuscrito de relojes de Al-Muradi» Arte y Hora, n. 128H11, Mar-Abr 1998, p. 10-18.
«La decoración del reloj portátil» Arte y Hora, n. 150H32, Set-Oct 2002, p. 6-14.
«La família Bover, rellotgers de Sant Joan de les Abadeses» Full parroquial de Sant Joan de les Abadeses, 1996 (19/5, 26/5 i 2/6).
«La medida del tiempo en el antiguo Egipto» Arte y Hora, n. 151H33, Nov-Dic 2002, p. 6-19.
«La Sphaera Horarum Noctis de Ramon Llull» La Busca de Paper, n. 22, primavera 1996, p.3.
«L’ombra d’uns rellotges publicitaris graciencs de l’any 1886» Tot Gràcia, n. 38, Set-Oct 1991, p. 22.
«Los relojes artesanos de Alonso Alvarez» Arte y Hora, n. 138H21, Mar-Abr 2000, p. 12-23.
«Los relojes de Al-Jazari y otros autómatas» Arte y Hora, n. 133H16, Mar-Abr 1999, p. 34-40.
«Los relojes de sol» Astronomía. El universo en tus manos, Fascículo n. 33, 1992, p. 143-144. Ed. Orbis, Barcelona.
«Luz del este, luz del oeste. La medida del tiempo en la antigua China» Arte y Hora, n. 154H36, Nov-Dic 2003, p. 17-25.
«Más allá del reloj. Relojes moleculares, atómicos e iónicos» Arte y Hora, en prensa, 2004.
«Nexo Time: Revista profesional de comercialización de relojería y sus industrias afines» Nexo Time. Nexo, Madrid, 2000.
«Notes sobre rellotges de sol al museu de Rubí» Butlletí G. C. Museu Rubí, n. 34, Mar 1991, p. 134, 135 i 164.
«Orígenes del reloj de bolsillo» Arte y Hora, n. 118H1, Mar-Abr 1996, p. 16-18.
«Oro y plata» Oro y plata. Córdoba, 1983.
«Precisión» Precisión. Stentor, Madrid, 1948.
«Primus circumdedisti me. El día que perdió Elcano lo recuperó Fogg» Analema, n. 36, Set-Dic 2002, p. 20.
«R & E Relojes & Estilográficas» R & E Relojes & Estilográficas. Motorpress-Ibérica, Madrid, 2003.
«RB fashion: jewerly and watches magazine» RB fashion. Rateb Beram – RB, Barcelona, 1999.
«Reloj de arena, icono del tiempo» Pàmies Collectors, n. 1, Des. 2002, p. 42-44.
«Relojería catalana del siglo XVIII» Arte y Hora, n. 120H3, Sep-Oct 1996, p. 6-11.
«De Mensura Temporis» Arte y Hora, n. 123H6 (1ª parte, Mar-Abr 1997) p. 8-16; n. 127H10 (2ª parte, Ene-Feb 1998) p. 10-17.
«Relojes & relojeros» Relojes & relojeros. Tecnipublicaciones, Madrid, 1986.
«Relojes de “Movimiento Perpetuo”» Arte y Hora, n. 152H34, Mar-Abr 2003, p. 12-19.
«Relojes de sol de la Hispania Romana» Arte y Hora, n. 134H17, May-Jun 1999, p. 10-17.
«Relojes de sol gallegos» Arte y Hora, n. 144H26, May-Jun 2001, p. 98-105.
«Relojes de sol» Arte y Hora, n. 119H2, May-Jul 19 96, p. 4-9.
«Relojes misteriosos. La imaginación al reloj» Arte y Hora, n. 148H30, Mar-Abr 2002, p. 16-24.
«Relojes y estilográficas» Relojes y estilográficas. Motor-Press Ibérica, Madrid, 2000.
«Relojes» Relojes. Hipólito Navarro S.L. / Exclusivas de publicidad, Madrid, 2000. Todorevistas.
«Rellotge» Gran Enciclopèdia Catalana, 2a edició, vol. 19, 1988, p. 215-221.
«Rellotger / Quadranter» Diccionari d’Història de Catalunya, Edicions 62, Barcelona, 1992, p. 871 i 904.
«Rellotges Catalans del Segle XVIII» Calendari de Serra d’Or pel 1999. Ed. Serra d’Or, Barcelona, 1998.
«Rellotges de sol de la Catalunya romana» La Busca de Paper, n. 33, Gen-Abr 1999, p.18-24.
«Rellotges i rellotgers al Montblanc del s. XVIII» Aplec de treballs, n. 11, Centre d’Estudis de La Conca de Barberà, Montblanc, 1993, p. 75-91.
«Rellotges i rellotgers de la conca del Llobregat» XLIV Assemblea Intercomarcal d’Estudiosos, Sant Vicens de Castellet 2001, p. 209-218. Centre d’Estudis del Bages, Manresa, 2002.
«Revista Dersa» Revista Dersa. Club Duward, Madrid, 1963.
«Sobre nuestro calendario» Arte y Hora, n. 137H20, Ene-Feb 2000, p. 6-14.
«Tres planetarios catalanes (1835, 1895 y 1989)» Arte y Hora, n. 130H13, Set-Oct 1998, p.12
«Un reloj con telégrafo Chappe» Arte y Hora, n. 142H24, Ene-Feb 2001, p. 8-13.
«Un reloj de fuego en la Alhambra de Granada» Arte y Hora, n. 129H12, May-Jun 1998, p.2
«Una exposición sobre el reloj doméstico catalán» Arte y Hora, n. 143H25, Mar-Abr 2001, p.10-21.
«Una història artesanal pendent» El País-Catalunya, 1/2/1990.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
Gemini así como búsquedas en Google.
Chat GPT .









